sábado, 9 de julio de 2011

viernes, 8 de julio de 2011

Aceptación

Acepta
Cuántas veces hemos deseado ser más amables, no tener agresividad o necesidad de juzgar. Cuántas veces hemos querido poder entregarnos más a la vida sin temores.
Cuántas veces hemos  caído una y otra vez en esos patrones viejos que creíamos ya hace tiempo haber superado.
Cuántas veces hemos luchado ante lo que la vida nos presentaba. Cuánta resistencia hemos puesto ante lo inesperado y sorpresivo.
Cuántas veces nos exigimos, nos castigamos, no nos aceptamos.

Hoy luego de transitar la lucha ante aquello que no quieres ser, tener, ver, en definitiva que no quieres vivir, es tiempo de bajar la defensa, de detener la guerra y pedir la Paz interior. Hoy es tiempo de vivir en ACEPTACIÓN.
Si niegas la oscuridad en ti, tu cuerpo se encargará de hablar de lo que le sucede a tu interior. Si niegas o reprimes cada emoción baja que aparezca, y te esfuerzas por no ver lo que está adentro sin resolver, tu alma se sentirá presa de tus conflictos, tus emociones serán desproporcionadas y poco sinceras contigo y con los demás.
Si niegas o luchas ante lo que el camino te presenta, sólo será más difícil que antes.
Eres humano, y estas aprendiendo a Amar, y entre un aprendizaje y otro, habrá caídas, vueltas e idas, pero no te enojes contigo o con lo que te toca vivir, estas aprendiendo como un niño a caminar. No califiques tus vivencias o tus estados emocionales como buenos o malos. Sólo son. Eres todo lo que vives, entonces vive todo lo que eres.
 Hay un justo equilibrio, un punto entre las polaridades de lo que quieres ser y lo que eres realmente, o lo que quisieras vivir y lo que vives realmente, y en ese punto está la Paz. Si encuentras ese punto en tu vida, ese lugar de ti donde puedes descansar y aceptar todo sin juzgar, podrás trasformar cada momento, cada segundo de tu existencia en una bendición. Podrás vivir en verdadera e imperturbable Paz.
En este punto central de ti, serás lo que eres, ni más ni menos. Ni blanco ni negro, ni bueno ni malo. Eso eres tú, una chispa de Dios jugando a recordar su origen Divino.
No niegues nada. Todo lo que atraviesas, en algún lugar más profundo has decidido vivirlo para experimentar y crecer.
Equilibrio. El camino del medio es al que debes llegar, y cómo se llega: Con Aceptación.
Aceptando lo que eres ahora, tus limitaciones, tus temores, bloqueos; aceptando tus “problemas” actuales, tus conflictos cotidianos.
Cuando transites algo que no puedas transformarlo con lo que eres o tienes, Acéptalo. Abrázalo. Eso eres tú.
¿Cuánto esfuerzo gastas en querer negar lo que eres, en querer negar lo que debes ver y transitar? ¿Y si simplemente lo aceptas? ¿Si simplemente te aceptas y te abrazas, y abrazas todo lo que hay dentro y fuera de ti? ¿Si te amas y dices: “Acepto lo que Soy”, “Acepto lo que en mi vida se presente”?
Tal vez eres conciente de que puedes dar mucho más de ti si estarías en otra situación de vida, pero para llegar a más debes aceptar lo que hay Aquí y Ahora. Escúchate un momento. Tomate un tiempo para apreciar tu camino. Mira todo lo que eres. Sólo debes amarte, sólo debes amar tu vida. “Esto es lo que soy. Esto es lo que vivo hoy. Sé que puedo más, siento mis potenciales y capacidades ilimitadas, pero hoy me toca transitar esto. Quisiera una vida más armoniosa, pero hoy, en este segundo de mi eternidad, acepto lo que vivo. Hoy me acepto como soy”
Luego entrégaselo al Universo. Ofrécelo a Dios. Ofrécete con sinceridad ante el mundo.
 La aceptación trae Paz. El esfuerzo y negación, cansancio e infelicidad.
Pero es importante no confundir “Aceptación” con “resignación”. La resignación te hará estancarte en la situación de vida, sin necesidad ni motivación de cambio alguno. Y principalmente, la resignación difícilmente te traerá paz porque estarás siendo sólo una parte de todo lo que eres verdaderamente.

La resignación es la no esperanza de cambio. La aceptación es cambio, porque cuando se acepta lo que hay, lo que hay ya no es lo mismo.
La aceptación es la esperanza de que todo es transitorio y momentáneo, pero aun así me enseña a que debe ser respetado y vivido.
La aceptación verdadera trae indudablemente Paz, y esta paz será la llave de la transformación.
La mayoría de las veces cuando algo difícil se presenta en nuestras vidas, tomamos dos posturas, o luchamos contra ello o lo negamos conciente o inconcientemente. Toda la vida hemos crecido así. Se nos cae algo al piso y decimos “No!”. Se nos rompe algo y lo primero que decimos sin pensar es “No!” Nos echan del trabajo, perdemos algo importante, nos separamos de alguien querido, y ante todo el primer impulso que tenemos es decir “No, no puede ser”.
Puede haber cosas más difíciles que aceptar que otras, pero debemos saber que cuanto mayor es el caos, mayor es la paz que se siente cuando se lo acepta sin resistencia.
Empieza probándolo en pequeñas cosas, verás que liviano comienza a ser todo. Di “Si!”. Sólo date la oportunidad de soltar la resistencia de los hechos de tu vida.
Por supuesto que es más fácil aceptar aquello que comprendes, que sabes los porqués, la razón por la cual vives o sientes algo, que aquello que no comprendes por qué debes transitarlo y por lo tanto lo sientes injusto para ti. Pero aun así, ante el mayor desconcierto, confía, siente el orden detrás del caos.

Suelta la mochila. No es pesada si la entregas al poder superior. Descansa la mente, no debes entenderlo todo. No debes solucionar el mundo. No debes ser de una determinada forma ante los demás. No te esfuerces por mantener una imagen de ti ante ti mismo y el mundo. No hace falta que lo hagas, primero porque en ningún lugar está escrito cómo debes ser, y segundo porque estarás limitando la verdadera belleza de tu alma.
Acepta tus limitaciones, los problemas de tu vida, los conflictos interiores. Acepta la luz y la sombra de la vida.
Acéptalo con humildad y sinceridad. No debemos ser perfectos, sólo sinceros y humildes. Sólo flexibles y livianos.
Entrega todo eso que guardas adentro de ti, deja que salga. Es una mochila muy pesada para ti, pero rápidamente se vacía si la miras con Aceptación. Si la miras con amor. Si la abrazas y la sueltas.

Deja que tu alma aflore, deja que guíe tus acciones, pensamientos y sentimientos. Si quieres controlar y medir cada cosa que ocurre, tu alma no tendrá lugar para expresarse. Sin embargo, si aceptas todo en Paz, tu alma tomará el mando de tu vida, y todo se transformará.

“Esto es lo que soy, esto es lo que me toca vivir o transitar. No es bueno ni es malo, no es blanco ni negro. Solo es. Y es perfecto y está en orden. Lo Acepto.”
Dile al Universo, a Dios, a la Fuerza Superior:

“Quiero continuar creciendo, expandiéndome, sanándome por mi y por el mundo. Pero esto es lo que soy ahora. Lo acepto, lo abrazo, lo amo y lo agradezco. Desde mi más profunda humildad y sinceridad, lo entrego y me entrego ello. Amo lo que soy, veo mi Luz, siento mi Dios interior guiándome y cuidándome en cada momento.”

No debes ser perfecto y tener control y entendimiento de todo. Solo acepta lo que eres, lo que vives, lo que tienes y no tienes, y la Paz se hará en ti, y de ti, irá al mundo.
por Nancy Erica Ortiz
Editora de Caminos al Ser - Creadora del curso "Los Niños de Hoy"


Tiempo de Espera


Solemos tener prisa. Siempre y para todo. Si es tiempo de dolor y pena, deseamos que pase de inmediato y si esperamos la felicidad, no alcanzamos a dar al tiempo su momento de discurrir para llenarnos con lo que no tuvimos. En cualquier caso, todo pasa. No debemos olvidarnos que nada permanece por siempre; que el sufrimiento termina tarde o temprano y que la felicidad también tiene caducidad. No debemos pasar por la vida solo con recuerdos. Nada hay más penoso que reconocer el placer cuando ya ha pasado. Nada peor que tener la sensación de no haberlo dicho todo, de no haber amado lo suficiente, de no haber abrazado, besado o entregado lo mejor de nosotros una vez que nada puede hacerse. Hay que entregarse con intensidad a lo que uno vive, hay que poner pasión en lo hacemos y comenzar a sentir con fuerza que sea lo que sea, lo es por un tiempo limitado. Todo llega. Todo pasa. Y en ese intermedio nos quedamos ensimismados mirando como corren delante de nosotros las emociones sin rozarlas siquiera. Tememos perder y perdemos con sólo temerlo. Nos cuesta arriesgar e ignoramos lo que nos espera al otro lado de la orilla. Siempre hay alguien que está esperándonos aunque no lo sepa aún. La posibilidad de perder está dentro del juego de la vida. Pero aun perdiendo ganamos la aventura de vivirlo. Y nos queda la espera…la infinita espera de un tiempo mejor que sin ninguna duda se acordará de nosotros. Solamente debemos quedarnos quietos y dejar que suceda. Como si de un manto de estrellas se tratase y cayese sobre nosotros cuando el tiempo es cumplido. No te apures. Si aún no ha pasado es porque no tenía que suceder. Tu deseo será una orden para el universo y todas las coordenadas se dispondrán para envolverte en él…cuando menos lo esperes. Confía. En ti. En todo.
 

jueves, 7 de julio de 2011

La Misión


Tienes una tarea para realizar.
Desde que has nacido la tienes
pero raramente la descubres.

De vez en cuando, y como una estrella,
alguien la devela.

Entonces, con ella,
ilumina al mundo.

Cuando no la has descubierto,
cuando no has puesto en claro tu tarea,
entonces vagas sin rumbo,
te abandonas a la desidia o a la desdicha,
o te empeñas y te afanas
y corres y luchas, enardecidamente;
o te embarcas perezosamente en tus ensueños;
o roes amargamente la realidad,
como un hueso que se escapa a tus dientes,
o persigues la vida, desesperado,
como a una flor única que te niega a su perfume.


Porque hagas lo que hagas,
es a ti a quien persigues,
y tu tarea es: encontrarte.
Tu tarea es: saber quién eres.
Tu tarea es: saber para qué eres.

Y hagas lo que hagas,
y aunque te multipliques y te agotes,
y aunque persigas encarnizadamente tus sueños,
si no realizas Esa tarea:
no habrás hecho nada, nunca,
en tu vida.

Rumi.

Reflexiones ....

Aquello que Miramos y no Podemos Ver es lo Simple
Lao Tsé
 

Encuentro Santo


"Cuando te encuentras con alguien,
recuerda que se trata de un encuentro santo.
Tal como lo consideres a él,
así te considerarás a tí mismo.
Tal como lo trates,
así te tratarás a ti mismo.
Tal como pienses de él,
así pensarás de ti mismo.
Nunca te olvides de esto,
pues en tus semejantes o bien te
encuentras a ti mismo

o bien te pierdes a ti mismo”
Buenos días
Paula

martes, 5 de julio de 2011

El Chisme y sus Consecuencias

Un guerrero es simple como las palomas y prudente como las serpientes.
Cuando se reúne para conversar, no juzga el comportamiento de los otros;
él sabe que las sombras utilizan una red invisible para propagar su mal.
Esta red captura cualquier información suelta en el aire
y la transforma en la intriga y la envidia que parasitan el alma humana.
Así, todo lo que se dice respecto de alguien
siempre termina llegando a los oídos de los enemigos de esa persona,
aumentado por la carga tenebrosa de veneno y maldad.

Por eso, cuando el guerrero habla de las actitudes de su hermano,
imagina que él está presente, escuchando lo que dice.

Coelho

lunes, 4 de julio de 2011

El Arte de Agradecer



La mayoría de las personas sólo comienza a apreciar las cosas una vez que ya no las tienen, cuando éstas se van.

Otros cultivan una actitud de gratitud a cada momento, y sus vidas se van enriqueciendo cada día.

Un simple “gracias” es todo lo que se necesita para mantener el flujo entrando en tu vida. Gracias por esta relación. Gracias por este trabajo. Gracias por esta vida. Gracias por el día de hoy. Gracias. Gracias. Gracias.